Esta pasada noche el Papa Francisco ha celebrado la Vigilia Pascual y, durante su homilía, ha reflexionado sobre el significado de ser cristianos y la necesidad de ser portadores de esperanza a todos más allá de los recintos sagrados, sobre todo, en situaciones de prueba como la que vive el mundo con la pandemia de coronavirus.

“No cedamos a la resignación, no depositemos la esperanza bajo una piedra. Podemos y debemos esperar, porque Dios es fiel, no nos ha dejado solos, nos ha visitado y ha venido en cada situación: en el dolor, en la angustia y en la muerte. Su luz iluminó la oscuridad del sepulcro, y hoy quiere llegar a los rincones más oscuros de la vida”.

Nos ha invitado a poner nuestra esperanza en Dios Padre porque

“está con los hombres en la oscuridad de las noches, siendo certeza en las incertidumbres y Palabra en los silencios. Necesitamos retomar el camino, recordando que nacemos y renacemos de una llamada de amor gratuita. Este es el punto de partida siempre, sobre todo en las crisis y en los tiempos de prueba”.

Con la Resurrección de Jesús los cristianos conquistan el derecho fundamental de una

“esperanza nueva, viva, que viene de Dios”. “No es un mero optimismo, no es una palmadita en la espalda o unas palabras de ánimo de circunstancia. Es un don del Cielo”.

También nos ha recordado que en estos días la sociedad repite la frase “todo irá bien”, pero ha advertido de que

“con el pasar de los días y el crecer de los temores, hasta la esperanza más intrépida puede evaporarse”.

De esta manera, ha puesto en valor que

“la esperanza de Jesús que es distinta porque infunde en el corazón la certeza de que Dios conduce todo hacia el bien, porque incluso hace salir de la tumba la vida”.

Cristo ha resucitado ¡¡ Feliz Pascua de Resurrección a todos !!

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